13.2.10

Un borrador que encontré, esta padre!!

La última vez que me deslicé en tus brazos parece haber ocurrido hace miles de años... aunque éramos un par de adolescentes calientes; ahora... el tiempo no había pasado en balde.
los dos juntos como si nada pasara.

él era casado, yo tenía una incipiente relación con "el amigo de un amigo" que parecía no tener mucho futuro, pues él era demasiado noble para mi notable maldad.

mordidas, gritos, arañasos y tú... tus caras jamás se podrán borrar de mi mente.

estábamos ya bastante viejos para realizar semejantes faenas carnales, pero el tiempo nos recompenso por la larga espera.

él con su novia d etoda la vida por fin estaba sentando cabeza, él era el tipo de persona que no creía en el matrimonio, pero una barriga bastante crecida le hizo fantasear con la ilusión de ser papá.
yo... terminando mi el docotorado de mi tercera carrera, estaba a punto de irme a vivir a barcelona y creí que si no te volvía a ver no podría soportarlo.

rondábamos los treintas... no se notaban en nuestros vigorosos actos, era tan flexible como a los dieciséis... y tú todo un caballero, como la primera vez que estuvimos solos con solo un sillón como testigo.

yo solo pedía una vez más. no me importaba el mañana... lo único que contaba era ese momento, recordar todos los buenos ratos que pasamos juntos.

Death

Death
“cuando la primera vida existió, yo estaba allí esperando. Cuando la última vida muera, mi trabajo se habrá terminado. Pondré las sillas sobre las mesas, apagaré las luces, y cerraré el universo tras de mi, cuando salga”.

13.2.10

Un borrador que encontré, esta padre!!

La última vez que me deslicé en tus brazos parece haber ocurrido hace miles de años... aunque éramos un par de adolescentes calientes; ahora... el tiempo no había pasado en balde.
los dos juntos como si nada pasara.

él era casado, yo tenía una incipiente relación con "el amigo de un amigo" que parecía no tener mucho futuro, pues él era demasiado noble para mi notable maldad.

mordidas, gritos, arañasos y tú... tus caras jamás se podrán borrar de mi mente.

estábamos ya bastante viejos para realizar semejantes faenas carnales, pero el tiempo nos recompenso por la larga espera.

él con su novia d etoda la vida por fin estaba sentando cabeza, él era el tipo de persona que no creía en el matrimonio, pero una barriga bastante crecida le hizo fantasear con la ilusión de ser papá.
yo... terminando mi el docotorado de mi tercera carrera, estaba a punto de irme a vivir a barcelona y creí que si no te volvía a ver no podría soportarlo.

rondábamos los treintas... no se notaban en nuestros vigorosos actos, era tan flexible como a los dieciséis... y tú todo un caballero, como la primera vez que estuvimos solos con solo un sillón como testigo.

yo solo pedía una vez más. no me importaba el mañana... lo único que contaba era ese momento, recordar todos los buenos ratos que pasamos juntos.